Domingo de invierno

El día soleado que amaneció se acaba y la noche avanza trepidante e inexorablemente. Ya Saturno y Júpiter custodian las llaves de los sueños. Marte ya surca el cielo, oscureciendo el cielo y tiñendo de negro a las tristes verdes hojas, que no han sucumbido todavía al otoño, solitarias gritan pidiendo clemencia. Termina el día y comienza la noche … hasta mañana.

Saturno y Júpiter
Marte