Muchas veces pienso que el amor

Muchas veces pienso que el amor, como tal, no existe y que simplemente nos unimos a las personas con fin de no estar solas. No quiero decir que no exista cariño, empatía, afecto, etc., pero quizás el amor no exista. Pero si existe… ¿Cómo es?…  ¿Algún día lo llegaremos a conocer o a reconocer?

Las medidas de lo que es el amor para cada uno de nosotros la ponemos evidentemente nosotros mismos. Si pones una medida baja tus expectativas de encontrar pareja se multiplican por bastante. Si la medida la pones alta las posibilidades de encontrarlo se reducen bastante.

Lo extraño y lo complicado es que en las personas dichas barreras pueden ser tan dispares y distintas que en el fondo llegan a convertir la búsqueda del significado general de la palabra amor en algo imposible.

Para unas personas puede ser la condición social o el nivel económico. Para otras el físico, la edad, la inteligencia emocional o la cognitiva… son muchas variables. ¿Cuál puede ser la más acertada? ¿Cuál es la correcta? ¿Cuál es la que se puede perdonar y cual no?.


Nuestras expectativas juegan un papel muy importante en todo esto, ya que en el fondo se reduce … a lo que nosotros esperamos de la otra persona.

Quizás que una persona sude mucho haciendo el amor nos desagrada. Quizás que una persona nos diga en la primera cita y relación sexual que nos quiere, nos hecha para detrás. ¡Qué horror! …. ¿Cómo lo pueden decir? … Que sacrilegio está cometiendo, usando en vano la palabra amor.

También pienso a veces que todos nosotros tenemos una serie de oportunidades en nuestra vida de enamorarnos y que una vez estas se ven completadas, para bien o para mal, no hay nada más que hacer. En el caso de que uno se haya enamorado unas determinadas veces y sigue sólo, las relaciones no han funcionado, bien uno ha dejado pasar el tren sin contemplaciones o la otra persona no haya creído en ello.

ANEXO 2021

Ahora, con el paso del tiempo ya que estos textos están escritos en el 2004, pienso muchas veces pienso que el amor … no lo sé la verdad, solo que hay que disfrutar de la vida.

Quietos

Quietos, casi petrificados, escuchando la inmensidad y viendo el silencio que nos rodea.

Observemos lo que somos y donde queremos ir, con decisión e ilusión, así nos acercaremos un poco más a nuestras metas.

Liquen

San Borondón

De mis manos forjadas por el tiempo, trabajo y madurez, de mis dedos huesudos y anudados manaba la niebla que me envolvía.

De mis ojos azules, miopes y cansados, por buscar veleros perdidos en el horizonte, manaba el agua que formaba mi océano.

De mis almas marchitas, antiguas y olvidadas, por buscar el consuelo del amor, manaban los rayos y tormentas que me rodeaban.

Allí estaba yo, sola.

Creando mi océano, mi niebla y mi tormenta para que nadie me viera, solo el corazón de mi amado que nunca llega.

Escrito 10

Veo un barco meciéndose en el mar, mientras la brisa es atrapada por mi cabello ya canoso por el tiempo.

Recuerdo veranos en la playa, jugando a la canasta, revisando la despensa de la vieja cocina, en busca del algún pastel o dulce que comer, o simplemente una galleta. Sigo siendo un adicto a las galletas.

El mar con sus olas, el aire con su viento, nos hacían vivir en un sueño aislados como siempre estuvimos.

Quizás ahora me doy cuenta de que sufrías más de lo que demostrabas pese a tus depresiones, ansiedades o miedos. Intentabas sacarnos adelante, y aquí estamos. No recuerdo el motivo, si los había, de tus depresiones. Era otra época, pero todo el mundo debe sentir la felicidad y a veces dudo de que tú lo fueras y eso me causa rabia porque te la merecías, o por lo menos para mí la merecerías eternamente.

En algunas cosas pienso que eras una adelantada a tu tiempo, lo digo por algunas fotos antiguas donde se te ve vestida de forma moderna, risueña y feliz, que empezaras a estudiar Magisterio… pero lo de tía Rosario, tú con 12 años vestida de riguroso luto, no ayudó. Recuerdo, quizás algo inventado por mí, que siempre he asociado el hecho de casarte cuando empezaste a tener depresiones. ¿Papá no te hizo feliz? Esa sería una buena pregunta que se va a quedar sin responder. El perder a tu primer hijo y a los gemelos … para cualquier persona no es fácil, no tuviste una vida fácil.

….

Mamá, no me despedí de ti como debía, no te dije las suficientes veces que te quería. Siempre estaba bajo tu falda y protección y cuando te fuiste, me quedé desnudo y en caída libre… hasta donde estoy ahora.

2025

Treinta y uno de diciembre del 2025

Hola Javier.

Soy tú desde el futuro, tu futuro, ese que a veces temes y a veces anhelas.

No creas que te voy a decir nada, de cómo estarás, ni dónde, ni que estarás haciendo ya que tu futuro es un lienzo en blanco que tienes que ir dibujando y pintando poco a poco y el resultado es lo que soy ahora.

Ahora en la distancia, con el paso del tiempo, y haciendo un ejercicio de reflexión sobre nuestra vida, me he percatado que el año 2020, aparte del mal año que fue a nivel mundial, para ti no ha sido un mal año.

Evolucionaste, creciste, te diste cuenta de cosas que te ataban al pasado, que es eso simplemente, que forma parte de ti pero que dejaste atrás para centrarte en ti. Ya que sabes que lo que tienes que hacer es pensar en ti. Evidentemente sabes que no me refiero a ser egoísta, nunca lo has sido y nunca lo seremos, al contrario, siempre hemos sido generosos y buenas personas, risueños, simpáticos y lo seguiremos siendo, y eso es algo que llevamos muy dentro, en nuestro ADN, y no cambiará.

No tengas miedo a lo desconocido, a relaciones nuevas, a explorarte sexualmente, disfrutar de las cosas nuevas que se ponen en tu camino, romper con los moldes que te enseñaron, con los que aprendiste o te autoimpusiste. Todo cambia y es diferente y sabes que puedes, que evolucionamos, que somos fuertes en la adversidad y siempre nos reinventamos y sacamos el lado bueno de las cosas.

Nuestro pasado nos ha marcado mucho, y eso sí te lo digo, a día de hoy, de vez en cuando, afloran esos sentimientos, pero son eso nada más, que están ahí y que lo único que tienes que hacer es mirarlos, observarlos y, sobre todo no juzgarlos, no somos nadie para juzgar nada, lo importante es que no hagas daño a los demás y que te respetes a ti mismo. 

¿Qué importa la soledad? ¿Qué importa el miedo o la vergüenza? Sé tu mismo y llegarás a donde estoy yo ahora. Perderás cosas en el camino, que te harán daño, pero otras te harán feliz. Descubre, explota esa inquietud por descubrir cosas nuevas, ya que eso te hará ser valiente y con eso conquistarás tu mundo.

Hay cosas de las listas de tareas que tenías que hacer y que empezaste ese año sin finalizar. Otra cosa del futuro que te digo, pero ya sabes que todo lleva su tiempo y nosotros las hacemos cuando sabemos que debemos hacerlas, nuestro instinto nos guía.

Sigue hacia delante. El camino lo tienes que recorrer tú para llegar hasta mi.